21 de julio de 2012

MARIANELA -Benito Pérez Galdós-




  
Pérez Galdós, estuve en su casa natal de Las Palmas hace unos pocos años, barrio canario por excelencia. Un ambiente hogareño, como si Don Benito se hubiera ausentado temporalmente, su despacho cuidado, con sus sillones, sus librerías, sus libros, cuadernos, algún documento, cuadros, algún recuerdo reposando en la mesita. De pronto se oyó una puerta entreabrise con un leve chirrido, instintivamente miré hacia la puerta, pero no, era otro curioso visitante como yo, con la vista recorriendo algunos muebles, nos saludamos y siguimos ambos con nuestras contemplaciones. 

Marianela, novela del siglo XIX que creo que podría llamarse realista. Cuenta varias cosas, para mi sobre todo es el relato de un amor frustado, un amor imposible. Ambientada en una zona minera del norte de España, es la triste historia de una jovencita huérfana apartada de todo cariño personal, que sirve de lazarillo a un joven ciego de buena familia, Pablo.

Es denigrada, aunque no maltratada físicamente, por los demás que la tratan poco menos que a un animal doméstico, de hecho en su casa come después del gato, menos por el joven burgés Pablo que la trata con dulzura y comprensión.



 

-Si yo no sirvo para nada-, repetía constantemente Marianela, lo que denota su baja autoestima. Poco agraciada físicamente, mantiene largos paseos con el ciego Pablo, al que le describe la naturaleza, el mundo que los rodea, de una forma maravillosa y encantadora. La falta de atributos físicos los compensaba Marianela, con un corazón grande, una ternura sin igual y un alma peculiar, que hacen de ella un ser excepcionalmente bueno, aunque vulnerable, como por desgracia suele ser habitual.

Como era de esperar se enamora de Pablo. Éste, que no puede verla,  solo conoce los encantos de su corazón que habla por su boca, promete a Marianela que sus sentimientos son los mismos. Ante la promesa de una vida juntos, ella se entrega a elaborar en su mente un mundo de fantasía junto a Pablo.

El Dr. Golfín, médico famoso (oftalmólogo acreditado), se presenta un día en la zona, para visitar a su hermano. El padre de Pablo ve en su llegada, la esperanza de luz para su hijo. El médico después de algunas vicisitudes opera y devuelve la vista a Pablo.


La joven Marianela aterrada ante el hecho de que pueda verla tal cual es, vive escondida. Mientras tanto Pablo ha recibido la visita de su prima, joven, culta, educada y de notable belleza.

Sí, ocurre lo que ya están pensando, no tarda la famila de Pablo en acordar relación formal y promesa de matrimonio con su hermosa prima recien llegada.

Marianela, sin poder reponerse del sobresalto de esta circuntancia, invadida por la pena y un dolor insoportable para su pequeño cuerpo, aunque eso si, desprovista de odio y de rencor alguno,  se entrega inevitablemente a la muerte,  muerte por sentirse abandonada, por entender que no es nada ni nadie en su miserable mundo, muerte por amor y porque su único sentido para seguir viva ha desaparecido.


Esta no es sin embargo, como podríamos pensar hoy en día una novela romántica más, no, nada más lejos de la realidad, es una obra maravillosa con una gran crítica social agazapada en todas sus líneas.

Es una novela sobre la hipocresía, como la del hermano del doctor y su esposa que no son capaces de hacer nada por esa chica y se las dan de generosos con los pobres.  De desgracia, de maldad,  de infelicidad, y de tragedia.  Es un duro panorama que me hace meditar sobre muchas cosas; una de ellas la importancia de la educación, junto al esfuerzo que supone el conseguirla sobre todo para quien parte de recursos inexistentes, solo a base de fuerza de voluntad. Otra, la importancia que damos a las personas por su apariencia, damos todo el valor a lo que ven nuestros ojos y relegamos el corazón a lo suyo, que es bombear.

Obra que ahonda en la profundidad de los sentimientos y en la miseria humana.

Manuscrito de Marianela


He aquí una descripción física de Marianela, tal y como aparece en la novela, textualmente:

"Madre de Dios y mía, ¿por qué no me hiciste hermosa? ¿Por qué cuando mi madre me tuvo no me miraste desde arriba?... Mientras más me miro más fea me encuentro. ¿Para qué estoy yo en el mundo?, ¿para qué sirvo?, ¿a quién puedo interesar?, a uno solo, Señora y madre mía, a uno solo que me quiere porque no me ve. ¿Qué será de mí cuando me vea y deje de quererme?.... porque ¿cómo es posible que me quiera viendo este cuerpo chico, esta figurilla de pájaro, esta tez pecosa, esta boca sin gracia, esta nariz picuda, este pelo descolorido, esta persona mía que no sirve sino para que todo el mundo le dé con el pie. ¿Quién es la Nela? Nadie. La Nela  sólo es algo para el ciego. Si sus ojos nacen ahora y los vuelve a mí y me ve, caigo muerta... El es el único para quien la Nela no es menos que los gatos y los perros. Me quiere como quieren los novios a sus novias, como Dios manda que se quieran las personas... Señora madre mía, ya que vas ha hacer el milagro de darle la vista, hazme hermosa a mí o mátame, porque para nada estoy en el mundo.  Yo no soy nada ni nadie más que para uno solo.... ¿Siento yo que recobre la vista? No, eso no, eso no. Yo quiero que vea. Daré mis ojos porque él vea con los suyos; daré mi vida toda. Yo quiero que D. Teodoro haga el milagro que dicen, ¡Benditos sean los hombres sabios! Lo que no quiero es que mi amo me vea, no. Antes que consentir que me vea, ¡Madre mía! me enterraré viva; me arrojaré al rio.... Sí, sí; que se trague la tierra mi fealdad.  Yo no debía haber nacido."


Acerca del autor :

Benito Pérez Galdós nació el 10 de mayo de 1843 en Las Palmas de Gran Canaria y murió el 4 de enero de 1920 en Madrid. Es considerado uno de los principales representantes de la novela del siglo XIX y uno de los más importantes autores de la lengua española. Marianela fue una de sus primeras novelas, la cual publicó en 1878.
Me viene ahora a la memoria una frase de otra lectura especial y que acabo de verle en estos momentos la importancia que se merece, sin duda alguna, por eso la pongo en negrita.
…y dijo el zorro, he aquí mi secreto: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos  [El principito].

Si les apetece dejen un comentario, será bienvenido.
GG \ Julio-2012

5 comentarios:

Rosa Marco dijo...

Lo que sí sabemos y debemos conocer es que aprender a valorarse es algo muy importante. Por otra parte a mi no me pareció correcto el giro que dio Pablo en sus actitudes hacía Nela. Me pareció una historia capaz de emocionar, al menos a mí se me saltaron las lágrimas.
Tiene un final muy trágico, pero me ha encantado recordar esa novela. Rosa

D. Roura dijo...

Reseñar que el lenguaje de esta novela se caracteriza por la espontaneidad y sencillez habituales en Galdós, se nota que su confianza en la clase burgesa comienza a flaquear. En su lectura sentí que la intención de la obra parece ser denunciar la mala situación de la mujer a finales del siglo XIX, momento en que acaba de surgir el ‘feminismo’ y este es un tema, como sigue siendo hoy a pesar de los avances, de gran vigencia y actualidad.
Espero que siga ud. escribiendo cosas tan interesantes como esta entrada.

Diana

Gabriel Garcias dijo...

Rosa, Diana. Un placer disponer de vuestros comentarios. Gracias.

Anónimo dijo...

bueno no encontré lo que esperaba. pero bueno.

Anónimo dijo...

Definitivamente una novela que toda adolescente debe leer...y discutir ámpliamente.

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